Las agencias de marketing no somos dioses. No sólo las empresas comenten errores en marketing digital y redes sociales.

Para nada pretendo juzgar el trabajo de amigos y compañeros de agencias de marketing digital. Porque doy por sentado que todos intentamos dar lo máximo en cada uno de los trabajos, campañas y cuentas que gestionamos. Al fin y al cabo se pretende contentar al cliente y mantenerlo con buenos resultados.

Tampoco me considero un experto por encima de otros compañeros. Sin embargo, a veces es bueno parar unos minutos y examinarse a uno mismo, más allá de comentarios en entradas de blogs personales/profesionales o perfiles en redes sociales, que por lo general nos adulan.

Por ese motivo he recopilado los errores que, bajo mi punto de vista, creo que cometen las Agencias de marketing digital-medios-social-media. Errores que he aprendido escuchando a clientes, recibiendo broncas de ellos o sencillamente repensando campañas lanzadas y viendo sus resultados.

Allá vamos.

  1. SOMOS LOS MÁS LISTOS

Aunque parece que somos cientos de miles dentro del mundo del marketing digital, somos lo suficientemente escasos como para a veces dictar sentencia sobre cómo funciona este mundo digital.

Esto quiere decir que muchas veces pensamos que somos los más listos. Y más cuando el cliente nuevo que entra por la puerta no entiende ni el lenguaje ni el funcionamiento del marketing digital.

Y nos encendemos si le escuchamos decir: “es que mi sobrino sabe de redes sociales”

En ese momento soltamos un monólogo de lo complicado que resulta todo. Soltamos palabros del tipo “engagement” o similar, y nos quedamos tan anchos.

Quizá alguna vez has leído en la carta de algún restaurante: “deconstrucción de clara y yema en licuado de oro sobre tubérculos en bastones”, y cuando lo has visto has dicho “huevos rotos con patatas de toda la vida”. Es lo mismo.

¿Qué tal si intentamos no ser tan soberbios a veces? ¿Qué tal si intentamos escuchar primero e intentar hablar con el mismo lenguaje que nuestro cliente? Quizá lograremos algo mejor que convencer al cliente. Conseguiremos que crea en nosotros y nuestro trabajo.

2. CLONAR ESTRATEGIAS

Si bien no es habitual, pasa continuamente. Y más aún si damos con marcas de sector similares o que ya hemos trabajado.

Un panel muy chulo donde tenemos el calendario de publicaciones, acciones, redes sociales, etc. Que seguramente funcionaron para un cliente. O bien leímos de algún experto sobre la materia. Y lo seguimos al dedillo hasta que pasan las semanas o los meses y vemos resultados y decidimos que es hora de cambiar de estrategia.

Ponemos la marcha fija. Y hasta a veces (y lo he visto por desgracia) se desprecia crear una estrategia personalizada porque la cuenta no nos llama la atención.

¿Qué tal si comenzamos a realizar el trabajo bien hecho desde el minuto cero? ¿Qué tal si estudiamos bien a la competencia, a su público, lectores y seguidores? ¿Qué tal si predicamos con el ejemplo de que “sin estrategia no hay nada” y creamos una para cliente de forma individualizada? Seguro que los resultados son mejores y llegan antes.

3. SIN INTERÉS POR EL CLIENTE

Me refiero a interés por su producto. Por lo que hace. Por cómo lo quiere vender. Por quién es su público. Vamos… interés de verdad.

Nos olvidamos que la externalización de un servicio (el marketing digital en nuestro caso) sólo supone que debe ahorrar costes a la empresa o marca. Pero sin embargo debe obtener, no sólo los mejores resultados, si no el mismo interés e implicación que si fuéramos empleados de la propia empresa o marca.

Debemos tener la misma implicación en el cliente que nos proporciona un presupuesto 10.000 o 15.000 euros para Ads, que el únicamente puede invertir 50 o 100 euros.

El que ahora sólo se puede permitir 50, quizá mañana pueda gastar 50.000 y siempre se acordará de ti si le prestaste la atención debida.

Debemos tener el mismo interés por esa startup que no para de lograr rondas de financiación, que por ese cliente que tiene una tienda de galletas.

¿Qué tal si nos sentamos unas horas con ese cliente y escuchamos? ¿Qué tal si nos interesamos por su historia, cómo se construye o qué tiene de especial? Es imposible vender un producto o servicio si no conocemos a nuestro cliente. Su historia. Sus particularidades. Todo.

4. INFORMES CON PANTALLAZOS

Pantallazos o informes generados por las herramientas que utilizamos. Me es igual.

El caso es que a la hora de presentar resultados en un informe la imaginación brilla por su ausencia.

Se hace clic en “crear informe” y poniendo un par de logos aquí y allá parece todo resuelto.

Si a esto le sumamos que seguramente el cliente no comprenda esos datos, estamos rematando el trabajo.

¿Qué tal si trabajamos un poco más y realizamos informes personalizados de verdad? ¿Qué tal si dejamos de lado métricas que el cliente no entiende? ¿Qué tal si presentamos cifras reales y tangibles que puedan entender de un sólo vistazo? Lo agradecerá y comprenderá más y mejor nuestro trabajo.

5. CAMPAÑAS Y ANUNCIOS SÓLO PARA NOSOTROS

Es el último error, de los más graves, y el que me llevó a escribir esta entrada. Porque leí cómo cada vez más muchas campañas de publicidad digital son tan espectaculares que parecen dirigidas para nuestro sector. Es decir, que intentando vender un servicio, producto o marca creamos un monstruo de campaña y nos olvidamos de la finalidad. Nos acordamos del anuncio o campaña, pero no del producto.

Siempre he sido de la opinión de que lo sencillo triunfa más. Sobretodo porque nuestra mente lo asimila de forma natural. Y lo espectacular llama la atención, pero la mente se pierde entre explosiones, colores y ruido.

“No, es que hemos creado una campaña genial donde la protagonista es ¡una gallina que tuitea! ¡Y ya tenemos tropecientosmil seguidores!”

Guay. Y…¿qué vende? ¿cuánto has vendido?

Se ha demostrado con el tiempo que este tipo de campañas a la larga no son productivas. Y si bien al cliente le podemos demostrar que ha logrado notoriedad, a la larga la gente no recuerda el producto o la marca y no vende.

¿Qué tal si además de ser originales buscamos el objetivo real que el cliente desea? ¿Qué tal si dejamos de hacer campañas para nosotros y las hacemos para el público? Seguramente nuestro cliente estará más contento.

En definitiva, es bueno hacer un poco de autocrítica y corregir nuestros errores. Creceremos más y nuestros clientes nos lo agradecerán.

Alberto Martín.

Errores de Agencias de Marketing Digital

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *